Oración guiada (ACAS)

Aquí les presento esta forma de orar que el Ptr. Armando Miranda compartió con nosotros en una visita realizada a la escuela de teología, realmente fue una experiencia diferente.

Esta forma de orar se realiza de manera congreagcional* y tiene cuatro momento identificados con las siglas ACAS. Una persona dirige la oración indicando en que momento se encuentran pero todos los que estén participando pueden intervenir ya sea con un texto bíblico, un canto (en el cual todos de puede unir) o una expresión personal alusiva al segmento de la oración en el que se encuentren, todo comienza cuando el que dirige invita a que todos participen de rodillas y comienza a orar para dar paso al primer segmento de ACAS que es: Alabanzas; como ya mencioné todos en la congregación participan, cabe aclarar que solo habla uno a la vez. El segundo segmento es Confesión. El tercero Agradecimiento. Y el cuarto Súplicas. Para que esto vaya bien es necesario explicar claramente las instrucciones.

*también podría seguirse como un modelo personal.

Hora de orar

Esta actividad de oración está basada en Mateo 26:40,41 y ha sido tomada del libro La hora que cambia al mundo de Dick Eastman, descargala desde aquí Hora de horar, bendiciones.

Agradecedario, agradece diario

Puedes dividir a tu grupo en equipos y asignar a cada uno un segmento del abecedario. Por ejemplo, si tienes tres grupos: A-I, J-S, T-Z (opcional, pueden ser los grupos que necesites). Cada grupo debe sugerir cosas o situaciones por las cuales agradecer  en oración y que comiencen con las letras que les corresponden. Por decir, el grupo al que le corresponde el segmento A-I; amistad, aire, amor, alimento, bendiciones, buen clima, casa, familia, gozo, gracia, etc.

Otra variación es que sugieras a cada asistente que tome una letra por día y escriba cosas y situaciones por las cuales agradecer como parte de sus actividades devocionales.

Déjate guiar

Esta actividad puede ser utilizada en tu reunión de oración para ilustrar la confianza que tenemos en los demás y la que debemos tener en Dios. Pide que el grupo se divida en parejas y se coloquen en un extremo de la sala, una persona de cada pareja deberá cerrar los ojos o tenerlos vendados mientras el otro lo guiará solo con su voz hasta el otro extremo de la sala, de regreso deberán cambiar lugares. Haz una aplicación sobre como aunque no podemos ver a Dios, sí podemos escuchar su voz y confiar en que el nos guía.

La semilla de mostaza

Esta es una buena ilustración para recordar el mínimo del tamaño de nuestra fe. Para esta dinámica debes conseguir alguna semilla pequeña (si consigues semillas de mostaza mucho mejor), una vez reunido el grupo reparte a cada uno una semilla que deberán tomar y cerrar el puño, antes de los agradecimientos y peticiones lee Mateo 17:20 y pídeles que mientras expresan sus peticiones y oran aprieten fuertemente la semilla. Al final pídeles que conserven la semilla y que cada vez que oren recuerden Mateo 17:20

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